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La Biblia leída con los ojos de los cananeos

 

Saad Chedid y Nur Masalha (editores)

Edward W. Said, Michael Prior, Robert Allen Warrior, Nur Masalha, Saad Chedid


La Biblia leνda con los ojos de los cananeos - Edward W. Said, Michael Prior, Robert Allen Warrior, Nur Masalha, Saad Chedid

242 páginas
Editorial Canaán
Argentina, 2011

13 x 20,5 cm
Encuadernación rustica.
 Precio para Argentina: 120 pesos
 Precio internacional: 28 euros

 

Esta serie de cinco ensayos han sido inspirados por las ideas de tres intelectuales originales, dos de ellos, los profesores Edward W. Said (1935-2003) y Michael Prior (1942-2004), lamentablemente no están más con nosotros.
Tanto Saad Chedid como yo hemos sido extremadamente afortunados en contar entre nuestros amigos a Edward Said y Michael Prior, dos personas extraordinarias.
Ambos, Edward y Michael fueron maestros y académicos activistas de los derechos humanos; ambos apasionados y valientemente comprometidos con los temas de la vida real y ambos fueron de gran inspiración no sólo para muchos palestinos sino también para muchas personas de todo el mundo; ambos publicaron obras de gran influencia: los libros de Edward han sido traducidos a 26 idiomas (inclusive su muy influyente Orientalismo -1978-). Edward será recordado justamente por Orientalismo y Cultura e imperialismo, dos obras que moldearon y enriquecieron los vigorosos campos de los Estudios Culturales y Poscoloniales. Orientalismo lo elevó a Edward como intelectual al más alto nivel internacio­nal y hacia los años 90' él había alcanzado virtualmente un status cultural.
El fue uno de los más grandes académico-activista-críticos de su generación -un raro estadounidense de origen palesti­no- que abrió enteros nuevos campos de pensamiento e investigación para miles de personas dentro y fuera del mundo académico. El fue una persona única que nos dejó un legado indeleble a través de muchas disciplinas; un renom­brado crítico internacional de literatura y cultura, un filósofo de la historia, un crítico musical, un especialista en el Medio Oriente, un teórico político, un activista, y la más profunda voz de la conciencia humana. Y quien significó la más pode­rosa representación de la causa palestina.
Nur Masalha

 

ÍNDICE

Introducción
Nur Masalha            7
Capítulo I
Edward W. Said I Exodus and Revolution de Michael Walzer: una lectura cananea       19
Capítulo II
Robert Alien Warrior I La perspectiva de un americano nativo: cananeos, cowboys e indios .... 45
Capítulo III
Michael Prior I Leer la Biblia con los ojos de los cananeos. En homenaje a Edward W. Said .... 57
Capítulo IV
Nur Masalha I Edward Said: el sionismo y la visión democrática laica      135
Bibliografía   181
Capítulo V
Saad Chedid I La Torah leída con los ojos de los cananeos o La otra cara de la conquista         185
Anexo            227
Bibliografía sobre Canaán 233
Autores         235

Introducción

Nur Masalha

 

En los tiempos modernos toda una amplia gama de empre­sas coloniales han utilizado la Biblia. El Libro de Josué y otros textos bíblicos que evocaban las proezas de los anti­guos israelitas han sido desplegados en apoyo del sionismo secular, de la colonización por poblamiento y también de la limpieza étnica de Palestina. Incluso desde el inicio estuvo claro que el proyecto sionista sólo se podía lograr con el respaldo y el apoyo activo de las potencias europeas. Desde Teodoro Herzl hasta Chaim Weizmann y David Ben Gurion la dirección sionista tuvo mucha conciencia que el programa no podía asegurarse sin el apoyo de los poderes imperiales.
Si bien la Biblia hebrea no fue la única "justificación", fue ciertamente la más poderosa, sin la cual el sionismo político hubiera sido otra ideológica conquista colonial europea. Leída de forma literal, y sin recurrir a doctrinas universales de los derechos humanos y de la ley internacio­nal, la Biblia hebrea verdaderamente parece proponer que la toma de posesión de la antigua Palestina y la forzosa expulsión de la población nativa (los cananeos) fue el cum­plimiento de un mandato divino. Desde el análisis del lenguaje usado en la Biblia hebrea hasta el surgimiento del sio­nismo político a fines del siglo diecinueve en adelante, es posible ver el modo en el cual un movimiento y una ideología europea secular conquistadora convirtieron el lenguaje figurativo de la religión judía en una "escritora de propiedad" sacrosanta, firmada por Dios, a la tierra de Palestina.
Antes de 1948 Palestina estaba habitada abrumadoramente por palestinos árabes nativos, quienes poseían casi toda la tierra. La creación del Estado de Israel significó la expulsión de los palestinos y convirtió a su gran mayoría en refugiados. En 1967 el Estado de Israel ocupó la Ribera Occidental y la Franja de Gaza, los dos últimos fragmentos de la Palestina histórica, y desde ese momento ese Estado ha continuado expandiendo su proyecto de asentamientos coloniales en Palestina.
Como lo señalara Edward W. Said en su obra seminal, The Question of Palestine (1), es muy poco lo que se dice acerca de la verdadera genealogía y aparición del sionismo político, especialmente sobre el contexto colonial europeo del siglo XIX, del cual el sionismo tomó su fuerza, y casi nada se dice acerca de lo que significó la creación del Estado de Israel para los habitantes originarios de la tierra. A pesar de las distintas facetas y su ideología nacionalista (el mito del "retorno" a la tierra de la Biblia) el sionismo político siguió la trayectoria general de los proyectos colonialistas en África, Asia y América latina: los europeos colonizando la tierra de otros pueblos al mismo tiempo que buscaban expulsar o someter a los habitantes nativos de esas tierras.
Establecidos en nombre de la Biblia, la implantación del Estado de Israel en 1948 significó un mini-genocidio para el pueblo nativo de Palestina; actualmente hay más de 5 millones de palestinos refugiados en el Medio Oriente y cerca del 70% de todos los palestinos son refugiados.
Esta serie de cinco ensayos han sido inspirados por las ideas de tres intelectuales originales, dos de ellos, los profesores Edward W. Said(1935-2003) y Michael Prior (1942-2004), lamentablemente no están más con nosotros. Tanto Saad Chedid como yo hemos sido extremadamente afortunados en contar entre nuestros amigos a Edward Said y a Michael Prior, dos personas extraordinarias. Ambos, Edward y Michael fueron maestros y académicos activistas de los dere­chos humanos; ambos apasionados y valientemente com­prometidos con los temas de la vida real y ambos fueron de gran inspiración no sólo para muchos palestinos sino tam­bién para muchas personas de todo el mundo; ambos publi­caron obras de gran influencia: los libros de Edward han sido traducidos a 26 idiomas (inclusive su muy influyente Orientalismo (1978). Edward será recordado justamente por Orientalismo y Cultura e imperialismo, dos obras que molde­aron y enriquecieron los vigorosos campos de los Estudios Culturales y Poscoloniales. Orientalismo lo elevó a Edward como intelectual al más alto nivel internacional y hacia los años 90' él había alcanzado virtualmente un status cultual. El fue uno de los más grandes académico-activista-críticos de su generación -un raro estadounidense de origen palestino- que abrió enteros nuevos campos de pensamiento e investigación para miles de personas dentro y fuera del mun­do académico. El fue una persona única que nos dejó un legado indeleble a través de muchas disciplinas: un renom­brado crítico internacional de literatura y cultura, un filósofo de la historia, un crítico musical, un especialista en el Medio Oriente, un teórico político, un activista, y la más profunda voz de la conciencia humana. Y quien significó la más poderosa representación de la causa palestina.
Michael Prior fue un destacado académico bíblico, un sacerdote católico, un fundamental teólogo de la liberación y un activista por los derechos de los palestinos. El fue Influenciado inmensamente por las obras de Edward Said. Ambos, Edward y Michael, se comprometieron en sus obras con algunos de los grandes temas de la religión: ver­dad, crítica del poder y la opresión, liberación y justicia social. La inspiración de Edward, por su propio testimonio, derivaba de valores humanísticos seculares, sin embargo Michael vio en Edward algo parecido a un sacerdote, o, quizá, más precisamente, un profeta -alguien que habla en nombre de Dios. Michael llegó a decir de Edward:

"Yo nunca pude entender del todo la aparente suposición de Said de que un proyecto como el suyo pudiera emanar sólo de una perspectiva humanística secular. En mi opi­nión, tal compromiso debería fluir naturalmente del ide­alismo religioso, en mi caso del cristianismo, la religión en la cual Edward fue criado y de la que se apartó, un hecho que ... parecía sentirse obligado a advertir." (2)

Uno de los temas favoritos de Edward, que él explora en Orientalismo y en The Question of Palestine es la relación entre poder y conocimiento. Para el caso de Palestina, la idea sionista de un "hogar nacional judío", que produjo, eventualmente, la destrucción de Palestina y la implantación del Estado de Israel en 1948, fue preparada y adelantada por el conocimiento acumulado por los británicos, acadé­micos y teólogos, arqueólogos bíblicos, administradores coloniales, y expertos que estuvieron revisando el área y explorando las "tierras bíblicas" desde mediados del siglo XIX. Fue este conocimiento el que permitió a los sionistas mantener argumentos similares a los del proyecto imperial británico. Mientras que históricamente la cuestión palestina favorecía al vencedor (el Estado de Israel), y marginaba a la víctima, Edward Said introducía en el debate historio-gráfico sus pensamientos originales acerca de temas como representación, relaciones de poder y la producción de cono­cimiento, todos temas relevantes para escribir la historia.
El primer capítulo de estos ensayos está basado en un artí­culo pionero de Edward Said, publicado en 1986, traducido aquí como: "Exodus and Revolution de Michael Walzer: una lectura cananea". En esta pieza clásica de trabajo, Edward Said destaca la importancia histórica de los relatos bíblicos como el Éxodo para los asentamientos coloniales de los europeos, los estadounidenses y los sionistas-israelíes. Este lema fue el objeto de un extraordinario debate en los años 80' entre Edward Said y Michael Walzer, un autor esta­dounidense judío sionista. (3)
La publicación de Walzer, Exodus and Revolution, en 1985 encendió una controversia centrada en cómo una narrativa religiosa podría ser representada. Walzer presentó un argumento para la narrativa del Éxodo como un para­digma para una política radical, progresista e incluso revo­lucionaria. Walzer desarrolla un Moisés como el líder de un movimiento nacional de liberación progresista que se dirige a la tierra prometida e implicando una misión para establecer la relación ética entre el hombre y Dios.
En una crítica precisa del libro de Walzer, titulada "Michael Walzer Exodus and Revolution: A Canaanite Reading", Said se tomó la tarea de leer la narrativa bíblica con los ojos de los cananeos. Said estaba impresionado por la destreza de Walzer como escritor pero no por su integridad Intelectual o capacidad como historiador y mucho menos como un intérprete honesto del conflicto israelí palestino. Para Said, las políticas del Éxodo de Walzer -una lectura contemporánea de los relatos del Antiguo Testamento-, eran una sofisticada obcecación de la realidad, una tenue velada apología de las políticas de asentamientos coloniales del Estado de Israel y una repetición histórica de la narrativa de la conquista de la tierra de Canaán.
El profesor Francis Boyle, de la Universidad de Illinois, con respecto a la posición de Walzer con relación al con­flicto israelí palestino, me envió una nota, en la que me informa sobre su experiencia personal con Walzer en la Universidad de Harvard, en los comienzos de 1970:

"Yo personalmente estudié filosofía política con Michael Walzer en Harvard, desde 1972 a 1974 porque él se oponía a la guerra en Vietnam, creyendo que él tenía algo para enseñarme. Pero entonces encontré que él era un reac­cionario intolerante, racista y promotor de la guerra contra los palestinos. Afortunadamente no lo tuve en mi examen oral de doctorado en filosofía política. De todos modos, he leído todos sus libros incluido "On toleration". Su hipo­cresía en este libro fue tan sorprendente que nunca más volví a leer algo suyo. Su "Just War Theory", es justamente una inmundicia. Eso es Wlazer." (4)

El segundo capítulo es de un académico nativo de América del norte, Robert Alien Warrior, "La perspectiva de un americano nativo: cananeos, cowboys e indios". Warrior, de hecho, fue la primera persona en desarrollar una nueva perspectiva sobre "Leer la Biblia con los ojos de los pueblos nativos". Warrior dijo cómo fue fuertemente influido por el discurso de Martin Luther King "Exodus imaginery", de estar yendo hacia el pico de la montaña y viendo la tierra prometida, y cruzando el río Jordán. Escribió que quedó asombrado cuando tomó conciencia de que los americanos nativos eran en verdad los cananeos de la experiencia colo­nial americana. Escribe:

"Los personajes obvios del relato con los que pueden identificarse los americanos nativos son los cananeos, el pueblo que ya vivía en la tierra prometida. Como miembro de la Nación Osage de los americanos indios que se soli­dariza con los otros pueblos tribales de todo el mundo, yo leo las narrativas del Éxodo con ojos cananeos. Es el lado cananeo de la narrativa el que ha sido descuidado por aquellos que buscan articular teorías de la liberación. Especialmente ignoradas son esas partes de la narrativa que describe el mandato de Jhwh que aniquila inmisericordemente a la población nativa."  (5)

Warrior observa que las tradiciones militaristas de la tierra de la Biblia, convenientemente ignoradas por las teologías de la liberación occidentales, proveen un modelo de conquista, opresión y genocidio de los americanos nativos, de los pales-tinos y de otros pueblos indígenas. Jhwh el conquistador, el que liberó a los israelitas de su opresión en Egipto, los condujo en su conquista de la tierra de los cananeos, los hititas, los amorritas, los perizitas, los hevitas y los jebusitas:

"Con qué voz nosotros, los cananeos del mundo, diremos: "Liberen a mi pueblo y déjenlo en paz". Y con qué oídos los seguidores de dioses extranjeros que nos han corte­jado (cristianos, judíos, marxistas, capitalistas) habrán de escucharnos? Los pueblos indígenas de este hemisferio han soportado un sojuzgamiento hasta ahora de cientos de años más que la estadía de Israel en Egipto. ¿Hay un dios, un espíritu, que nos escuchará a nosotros y estará con nosotros en el Amazonas, en el país Osage, y en Wounded Knee?
¿Hay un dios, un espíritu, capaz de moverse entre la pena y la ira de Nablus, de Gaza, y de Soweto en 1989? Quizá. Pero nosotros, los condenados de la tierra, debe­ríamos estar advertidos esta vez de no escuchar a los extranjeros, con sus promesas de liberación y salvación. Nosotros deberíamos, quizá, buscar en otra parte nuestra visión de justicia, paz y cordura política -una visión a través de la cual nosotros nos salvemos no sólo de nuestros opresores, sino también de nuestra opresión. Quizá, al fin, nosotros debamos escucharnos a nosotros mismos, dejando que los dioses verdaderamente extranjeros de este continente se combatan entre ellos."

El tercer y cuarto capítulo, Leer la Biblia con los ojos de los cananeos, de Michael Prior y el ensayo de Nur Masalha están estrechamente relacionados. Ambos exploran las ideas liberacionistas, fundamental y en gran medida ori­ginales de Edward W. Said y su impacto en la emergencia de una teología de la liberación palestina única en las dos últimas décadas. Los dos ensayos también muestran que los propios conocimientos de Michael fueron influenciados por un amplio rango de ideas y mentes modernas, inclu­yendo: a) las perspectivas de la teología de la liberación que emergieron primariamente de América latina en las décadas de 1960 y 1970 (y en Palestina en las de 1980 y 1990), las ideas del humanismo secular, especialmente esclarecedoras de los principios de los derechos humanos, que se originaron fuera de las Escrituras; b) la emergencia de la nueva arqueología de la Tierra Santa y los estudios bíblicos críticos, también conocidos como "minimalismo" bíblico, en las dos últimas décadas (descriptas en el capítulo séptimo); c) la emergencia de una nueva historiografía crítica de Israel-Palestina desde mediados de la década de 1980; las obras de Edward Said sobre Orientalismo, post­colonialismo y estudios culturales, Islam y The Question of Palestine. Michael se encontró con Edward muchas veces - en Jerusalén, en la Universidad de Belén y en Londres— y editó algunas de sus conferencias.
Michael Prior argumentó sólidamente que hablando la verdad en lo que concernía a la Biblia, al sionismo y a Palestina, podía llevar sólo a apoyar a los desposeídos, los ocupados y étnicamente expulsados "modernos cananeos": los palestinos nativos. Prior fue, inevitablemente, crítico de las clásicas obras de la teología de la liberación de Amé­rica latina. El fue aún más lejos al argumentar que si uno busca en la literatura de los teólogos de la liberación, bus­cará casi inútilmente encontrar alguna mención sobre el lema israelí palestino. Demostró que los autores de la lite­ratura de la teología de la liberación, quienes enfatizaban el motivo del Éxodo como clave para la teología cristiana, no tenían nada que decir acerca del destino de los pueblos indígenas de la antigua Palestina que los bíblicos israelitas habían sido instruidos para desposeerlos y exterminarlos. Incluso menos hacen los teólogos de la liberación y nada dicen acerca de la naturaleza colonial de los asentamientos del moderno sionismo, o de la condición de víctimas de los palestinos. Para los teólogos de la liberación de América latina y de Occidente, Prior argumentaba que les fue apa­rentemente mucho más fácil criticar al imperialismo esta­dounidense en América latina o al capitalismo monopólico que hablar la verdad acerca de los asentamientos coloniales del sionismo y de la limpieza étnica en la Tierra Santa.

El quinto capítulo de Saad Chedid, "La Torah leída con los ojos de los cananeos o La otra cara de la conquista", destaca los temas universales y el mensaje moral incluido en las nuevas y críticas investigaciones realizadas sobre los antiguos cananeos. El critica también las nociones racistas y los influyentes mitos incluidos en el discurso hegemónico de "elegido" o "pueblo elegido". Chedid inicia su ensayo destacando un tema clave que fuera explorado por Edward Said en The Representations of the Intelectual. Said escribió:

"En verdad, me atrevería a afirmar que el intelectual tiene que estar dispuesto a mantener una disputa que dura tanto como su vida con todos los guardianes de la visión o el texto sagrados, cuyas depredaciones han sido legión y cuya pesada mano no soporta la discrepancia y menos aún la diversidad. El principal bastión del intelectual laico es la libertad incondicional de pensamiento y expresión: abandonar su defensa o tolerar falsificaciones de cualquiera de sus fundamentos es de hecho traicionar la llamada del intelectual." (6)

Siguiéndolo a Said, Chedid nos recuerda la importante obra de Giovanni Pettinato, Ebla: una ciudad olvidada, en la que Pettinato recupera y reivindica lo que él llama "el mensaje de la civilización de Ebla". Pettinato escribe:

"El mensaje que la civilización de Ebla nos dirige a todos, pero sobre todo a los que he llamado los sucesores naturales de los eblaítas, es decir, a los habitantes de Siria, Líbano y Palestina, es que todos somos hermanos, gobernantes y ciudadanos sin excluir a ninguno, y como tales debemos comportarnos, viviendo los unos para los otros." (7)
Otro concepto clave que Chedid explora, se centra en el uso del nombre de Dios. Chedid muestra que Robert Alien Warrior utiliza correctamente el término 'Jhwh' y no 'Dios', ya que 'Dios' fue simplemente una traducción del nombre griego 'Zeus', y no puede ser usado como una simple traducción de Jhwh; en efecto, 'Jhwh' no tiene fácil o simple traducción.
En su importante ensayo, Chedid, también revisa la narración del Éxodo y sugiere que nosotros debemos enfo­carnos específicamente en el texto hebreo de la Torah, antes que en el término genérico "la Biblia". En su debate sobre la narrativa del Éxodo, tanto Michael Prior como Edward W. Said se han referido específicamente al texto hebreo de la 'Torah. Para explicar su preferencia terminológica Chedid rita al rabino judío Jacob Neusner, quien en su libro Jews a nd Christians: The Myth of a Common Tradition, escribe:

" La concepción de una tradición judeo-cristiana que el judaismo y el cristianismo comparten es simplemente un mito en el viejo mal sentido: una falsedad."

Chedid destaca que, aunque sea teológicamente más conveniente para los cristianos -e ideológicamente aún más ventajoso para los cristianos sionistas, islamófobos apoyarse en la doctrina del Clash of Civilizations-, hablar de "la Biblia", "la tradición judeo-cristiana" o de "la civilización judeo-cristiana", de hecho en la realidad las dife­rentes tradiciones devienen no sólo combinadas sino embrolladas, confundidas y oscurecidas.
Es más apropiado, sostiene Chedid, centrarse en los textos de la Torah, y en su tradición judaica, cuando se trata de discutir la narrativa del Éxodo y sus actuales implicaciones morales, éticas y políticas.
El Anexo que incluye al final de su ensayo, con una breve selección de textos del libro del doctor R. S. Sugir­ tharajah, The Bible and Empire. Postcolonial Explorations, ha sido un acierto de Chedid, porque nos permite conocer lo ocurrido en otras regiones del planeta, en las que el Antiguo Testamento fue utilizado "como arma de destrucción masi­va", según lo señala en un capítulo de su libro este destacado y prestigioso académico indio.

 

NOTAS:

1 Edward W. Said, The Question of Palestine, London and Henly: Routledge and Kegan Paul, p. 57.
2 Michael Prior, "Reading the Bible with the Eyes of the Canaanites: in Homage to Edward W. Said", en Duncan Macpherson (ed.), A Living Stone: Selected Essays ir Addresses, (London: Living Stones of the Holy Land Trust and Melisende, 2008), pp. 276-77'.
3 Edward W. Said, "Michael Walzer's Exodus and Revolution: A Canaanite Reading. Arab StudiesQuaterly 8, n' 3 (Summer 1986): 289-303. Edward W. Said,  "Michael Walzer Exodus and Revolution: A Canaanite Reading", en Edward  W. Said and Christopher Hitchers (1988) (eds). Blaming the Victims: Spurius Scholarship and the Palestinian Question (London and New York; Verso, 1988), pp. 161-178; Michael Walzer, Exodus and Revolution (New York: Basic Books, 1985).
4 Comunicación personal, del 12 de enero de 2011.
5.  Robert Allen Warrior, "A Native American Perspective: Canaanites, Cownboys, and Indians", en Vokesfrom the Margin: Interpreting the Bible in the third World, editado por R. S. Sugirtharajah, (London, SPCK, 1991):. pp. 287.295. También Robert Alien Warrior, "Canaanites, Cowboys and Indians: Deliverance, Conquest and Liberation Theology Today", Christianity and Crisis 49, (1989): 261-65.
6. Edward W. Said, Representados of the Intelectual, (London, Vintage Books 1996): p. 89.
7. Giovanni Pettinato. Ebla, una ciudad olvidada. Editorial Trotta. Madrid. España. 2000. pp. 356-7.