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EL MITO DEL SIGLO XX

 

Alfred Rosenberg

EL MITO DEL SIGLO XX - Alfred Rosenberg - RESPONSABLE DE LA FORMACIΣN DOCTRINARIA DEL NSDAP

490 páginas
20,5 x 14,5 cm.
Ediciones Sieghels
Argentina, 2014

Encuadernación rústica
 Precio para Argentina: 490 pesos
 Precio internacional: 34 euros

EL MITO DEL SIGLO XX. UNA VALORACIÓN DE LAS LUCHAS ANÍMICO-ESPIRITUALES DE LAS FORMAS EN NUESTRO TIEMPO

ALFRED ROSENBERG
CO-FUNDADOR DEL NSDAP, REICHSLEITER, MINISTRO DE LOS TERRITORIOS OCUPADOS DEL ESTE, RESPONSABLE DE LA FORMACIÓN DOCTRINARIA DEL NSDAP

EL MITO DEL SIGLO 20 de Alfred Rosenberg, es la obra más célebre del Nacionalsocialismo, con excepción de Mein Kampf, y probablemente la de mayor relevancia y amplitud de miras
Su autor fue nada menos que uno de los fundadores del Movimiento Nacionalsocialista, Reichsleiter (Dirigente del Reich) y ministro de los territorios ocupados del Este Además de ello, ejerció las funciones de Comisionado del Führer para la totalidad de la educación espiritual y doctrinaria del NSDAP". De ahí la trascendental importancia que para la comprensión del pensamiento nacionalsocialista revise EL MITO DEL SIGLO 20, cuya aparición desatara la controversia ideológica más encendida y violenta de la época contemporánea.
"El mito del siglo XX" es una de las aportaciones más decisivas, no sólo al pensamiento del vigente y concluso siglo, sino también a toda una cosmovisión milenaria de la civilización y del hombre. A nivel filosófico, los expertos, la valoran como el instrumento fundamental para profundizar en los movimientos de masas de los años 30 en Europa. A nivel histórico estamos, posiblemente, ante una monumental interpretación racial de la historia.

 

ÍNDICE

SEMBLANZA DE ALFRED ROSENBERG __ 9
JUICIOS SOBRE “EL MITO DEL SIGLO 20” __ 13
INTRODUCCIÓN __ 17

LIBRO PRIMERO:
LA LUCHA DE LOS VALORES

I. RAZA Y ALMA RACIAL........................................................... __ 33

1 Una nueva Historia Mundial. -Humanismo universal y raza. -Documentos de cultura de la remota antigüedad. – La legendaria Atlántida. - La expedición de los “atlántidos” a través de África del Norte. -Huellas nódico-atlánticas en Egipto; los amoritas. - La ola ario-india. - Descomposición ritual; renovación religiosa bélica. -La doctrina Atman-Brahman. -El monismo indio y la desintegración de la India. -Ahura Mazda y Angromayniu. - El dualismo pérsico __ 33
2 La Hélade nórdica. - La época homérica religiosa. - Apolo como símbolo griego. - Interpretación clásica y romántica de Grecia. - Jakob Burckhardt y Johann Jakob Bachofen. - Matriarcado y patriarcado como testimonios raciales. Religión quetónica pelásguica-pro-asiática. -Combate del principio de la luz en Homero y Esquilo. - Dionisio como testimonio de la mezcla de razas. - La instauración del matrimonio y el hetairismo. -El Pitágoras pelásguico y el colectivismo sexual. -Dos planos de la evolución en la Hélade. El hoplita en vías de extinción. - Ultirnos conceptos en Isócrates y Platón __ 44
3 La vieja latinidad nórdico-republicana. -Los linajes de la nobleza; Cartago, Jerusalén. -Patricios y plebeyos. – La época imperial adoptiva. -La bastardización de Caracalla. -la nueva valoración de la historia romana y la doctrina del “círculo cultural”. -La civilización etrusca enemiga de Roma. -Hetairismo y gobiemo de los sacerdotes (Priesterherrschaft) en Etruria. -Culto mágico de sacrificios, infamación del mito solar. - Los descubrimientos de Grünwedel. -El arúspice etrusco, la “gran Madre”, la creencia desvariada en demonios y brujas y el Infierno de Dante como concreción etrusca. -Racionalismo y arte de magia. El Cristianismo y Pablo. - La Italia germánica del norte __ 60
4 Los germanos como creadores de los Estados de Occidente. -Las ideas constructivas de H. St. Chamberlain. Idea nacional y caos de pueblos. -Raza nórdica y otras en Europa. – Universalismo romano y autolegitimidad (Eigengesetzlichkeit) europea. – La herejía como testimonio del carácter. – La actual y la pasada Francia. - Los albigenses y waldenses; ¡libertad de enseñanza! Persecución de los Waldenses en los siglos 14, 15 y 16. -Los hugonotes como portadores de la voluntad germánica. -Mártires y guerreros; Coligny, Montmorency, Condé, Cambio de carácter del francés. -La Rusia tartarizada. - La línea del destino de Francia __ 80
5 Generosidad germánica. -Democracia actual. -Simpatías en Alemania por el espíritu francés actual. -Circunstancias temporales y valores permanentes. -El taboritismo (Taboritentum) como contra-protestantismo. -El envenenamiento racial checo: Hassenstein, Palacky, hugonotes, polacos, checos. -La Alemania rodeada por las olas del caos. -La antigua formación nórdica de Rusia. La sangre mongólica como señora. - Las distintas personalidades del pueblo de raza nórdica __ 97
6 Crítica del conocimiento y valoración. - Un valor máximo como signo de la cultura. - La vida de una raza como plasmación de una síntesis mística. -No conocimiento (Erkenntnis) sino testimonio (Bekenntnis). -Tres sistemas en pugna. ¿Lucha exterior o nueva construcción interna? - Ciencia sin premisas y ciencia con premisas. -La ciencia como una creación de la sangre. -Legitimidad interior y demonismo; doctrinas jesuíticas. - La actual ciencia cabalística de las finanzas, una hechicería judía __ 106
7 Percepciones, entendimiento, experiencia, ideas racionales. -La polaridad de todos los fenómenos. -Esencia dinámica y valoración estática. - La adoración de la materia en los judíos; Yahvé. - Roma y la naturaleza escindida del protestantismo. -La creación religiosa persa y el cristianismo. -El divorcio metódico de dos mundos, realidad primigenia de la naturaleza nórdica. -La interpretación de la “realidad” en la India y la Germania. - La magia del Asia anterior en el cristianismo; Nicea __ 113
8 La curva del mito solar y de la filosofía nórdica. - Racionalismo y neovitalismo. - Conciencia y existencia vegetativa. -El “estado primigenio” vital, una ficción moderna. -Mito solar e imperio de las leyes naturales. Pesimismo cultural, “seguridad mundial” y problemática natural. - La ley más profunda de la cultura genuina. -La grieta posibilitadora de cultura entre lo vegetativo y lo consciente; Palagyi. -Proximidad a la naturaleza de los germanos, y método de conocimiento. - Mejoramiento de la especie al servicio de valores inherentes a la sangre __ 120

II. AMOR Y HONOR ................................................................... __ 129

1 Formación de los pueblos mediante un ideal predominante. -El concepto del honor en la India; hinduísmo, Mahabaratam, proverbios indios. -El ideal griego -Alejandro el Grande y los persas. -El honor como idea central del Occidente nórdico. -El vikingo. -Fichte sobre la cultura de la mentalidad ética (Gesinnungskultur). – Descomposición de los valores mediante ideas humanitarias. -La opinión popular acerca de los valores máximos __ 129
2 La penetración de la idea del amor en el mundo germánico. -La nobleza de la fe. -Apelación a la magnanimidad germánica. - La conducción de la Iglesia sin la idea del amor. - El rebaño y el pastor. -Compromisos contraídos hasta el presente con Roma. - La exclusión de Cristo en el sistema romano. ¬El mito de la lugartenencia de Dios. La liga masculina sacerdotal. -Programática romana moderna; Adán. - Deificación de los sacerdotes. - El sacramento como materialismo mágico. - Transformación de los viejos dioses germánicos y falsificación de las antiguas costumbres germánicas; S. Martín, S. Osvaldo, el cáliz de los paganos. -9 millones de herejes muertos en el camino del amor. -Iglesia mundial y Estado mundial __ 137
3 La caridad. -La compasión eclesiástica. -El dogma coercitivo de la indulgencia y su fundamento mercantilista. - La intercesión eclesiástica como acto mágico. - El Papa como tipo del médico-hechicero (Medizinmann). - El desplazamiento de la responsabilidad; el más allá incontrolable. - El Jesuitismo: la consecuencia del sistema romano. -Ignacio y la deshonrosa “obediencia de cadáver”; el 26 de marzo de 1553. – Jesuitismo y prusianismo como tipos inconciliables. -Rebelión inútil de Döllinger, Schulte, Strassmeyer. El concilio vaticano. -La esencia de Roma. -La hazaña de Lutero: salvación ante el lamaísmo __ 147
4 El Kaiser y el Papa, la encarnación de dos valores. “Por la gracia de Dios”. - Caballerosidad germánica antigua, Edda, Beowulf, Heliand. - Pedro y Hagen. El estamento de los caballeros. - Esfuerzos romanos para subyugar la caballería; Gregorio VII __ 160
5 El Papa como apóstol. - El caos papal en los siglos 9º , 10º y 11º ; Esteban VI, Sergio III, Bonifacio VI Benedicto XI, Gregorio VI. -Los Emperadores alemanes como salvadores del papado y como protectores de la instrucción y de la moral. -Otón I y la Iglesia nacional germánica; Otón III. -Los cluniacenses como medio auxilar internacional de la Iglesia. -La “durabilidad” de Roma; Confucio, Lao-Tse __ 163
6 La liberación de los burgueses del siglo 16. -La Hansa. -Brandenburgo-Prusia como sistema de disciplina. -El oficial federiciano. -La humanidad francmasónica como contra-Iglesia de Roma. -Humanidad, democracia, guerras de liberación, Reich bismarckiano. -El movimiento obrero como protesta ética. -El comunismo internacional. -Marx como capitalista. -El sacrificio en el sistema marxista desempeña el mismo rol que el amor en el romano. -Desde el honor clasista al honor nacional __ 168
7 La tercera forma del amor. -El ansia de sufrimiento rusa. -El ateo carente de personalidad ruso. -El psicologismo como enfermedad del alma. -Tipos dostoiewskianos. -Pesimismo de Tschaadajew. -El Evangelio ruso de la “humanidad integral”. -El Eros, el amor eclesiástico y la desesperación dostoiewskiana. La desintegración como redención del hombre ruso __ 176
8 El auto-destronamiento de las Iglesias. - La muerte del viejo nacionalismo. La muerte del marxismo. - El renacimiento actual __ 182

III. MÍSTICA Y ACCIÓN............................................................ __ 185

1 La mística como la más fina ramificación del concepto del honor. - La libertad y la despreocupación del alma también frente a Dios. - El pecado del protestantismo. - Las comunidades de culto germánicas; el Wotan muerto. La mística como renacimiento germánico. La lenta maduración de una idea religiosa; Jesús, Confucio, Eckehart __ 185
2 La “obra interior” de Eckehart. - La “luz increada del alma”. - La “nobleza del alma”. - “Más vasto que el cielo”. Idealidad de tiempo y espacio. -La muerte no es la “paga del pecado”. -Yo como mi propia primera causa. -La futilidad de las buenas obras. -El rechazo al “representante de Dios”. -El ser humano, señor de todas sus obras. “Todo lo finito solamente un medio”. -Eckehart, el dinámico. -“El ser humano debe ser libre” __ 188
3 La nueva arquitectónica de almas. -El “alma noble” por encima del amor, la humildad, la misericordia y la gracia. El distanciamiento valorado más alto que el amor - “Estar acorde consigo mismo”. - “Libre de aditamento extraño”. Cambio de interpretación y rechazo de la doctrina religiosa de la Iglesia. - Rechazo del pecado y el remordimiento __ 197
4 Eckehart como precursor de Kant. -La voluntad “que es capaz de todas las cosas”. “—Dios no coacciona la voluntad”. “—El que tiene más voluntad también tiene más amor”. -La ironización de la doctrina eclesiástica del amor. - La razón, la memoria – Religión sin causalidad. - El ritmo de descanso en Dios” y movimiento de la voluntad como sabiduría de Eckehart. - El “honor de la victoria” __ 202
5 Crítica del conocimiento- (Erkenntniskritik) romana. – Tres tipos de concepciones del mundo: inmanencia, transcendencia, trascendentalidad. El Creador judeo-romano y su criatura. La analogia entis. - El pensamiento ario de la identidad con Dios del alma. - La apropiación romana de la doctrina platónica del ser y del devenir. - El “desasosiego ante Dios”. - El “sosiego en Dios”. El ser y el ser-así (Dasein und Sosein). __ 206
6 La acción revolucionaria de Eckehart. Los begardos y el “hermano Eckehart”. -El acosamiento de la Inquisición. La muerte de Eckehart. -La falsificación de su “retractación”. -El “descaro” del idioma nacional. - Eckehart como formador de la lengua alemana. “-Lo más noble es la sangre” __ 212
7 Eckehart y Goethe. - Pensamiento y acción. - Profesión de fe de Beethoven. - Superación luciférica del mundo __ 217
8 Lao-Tsé. - El judaísmo y la acción. - La acción como símbolo. - La fuga india ante la acción. - La historia como evolución de las almas. - La exuberancia __ 221

LIBRO SEGUNDO:
LA ESENCIA DEL ARTE GERMÁNICO

I. EL IDEAL RACIAL DE BELLEZA ........................................ __ 231

1 La estética “general”. - Las valoraciones estéticas condicionadas racialmente. El héroe griego como ser humano nórdico. – Sileno como figura racial extraña. El bastardo del helenismo -El ideal de belleza nórdico de Homero. - Sócrates como no-griego. - La aniquilación de lo bello por lo bueno __ 231
2 “El” ser humano de la estética clásica. - Graduación helénica y occidental del ideal de belleza nórdico. - El hombre nórdico en las artes plásticas Occidente. - El siglo 19 sin imagen de la belleza. - Impotencia impresionista, “clásica” y expresionista. -El criterio de la complacencia estética y los límites de su validez __ 240
3 El contenido como problema formal. - “ Estados estáticos y desarrollo dinámico. -Una profesión de fe de Schiller. La Epopeya de los Nibelungos como símbolo del alma nórdico-occidental. -Helena como motivo causal estético. La forma artística de Homero. - Sigfrido, Krimhild, Rüdiger __ 251
4 La voluntad estética. -Profesión de fe de Wagner y de Balzac. -La pugna entre el valor estético 113 humanista y el nórdico-occidental __ 260

II. VOLUNTAD E INSTINTO (TRIEB) ................................... __ 267

1 El punto de partida de Schopenhauer. -Objeto-sujeto, correlaciones insolubles. – Las fallas del materialismo y del idealismo dogmáticos. -El mundo como representación. -La irrupción de la cosmovisión (Weltanschauung) crítica. Voluntad y acto dinámico. - La voluntad como principio natural. ¬La reintroducción del concepto de causalidad negado. - El descartamiento de la “voluntad” mediante la razón. - La nada __ 267
2 La duplicidad del concepto de la voluntad de Schopenhauer. -La voluntad ciega conforme al fin. -Voluntad, instinto (Trieb) y poder de atracción: diferencias no cuantitativas sino cualitativas. - La esencia volitiva bipartita del ser humano. - La negación del instinto (Trieb) por la voluntad __ 273
3 Schopenhauer: el hombre y su doctrina. - La profesión nórdica por la personalidad en Schopenhauer __ 279
4 Las cinco áreas de la voluntad formadoraIII. Estilo de la personalidad y de la objetividad __ 282

III. ESTILO DE LA PERSONALIDAD Y DE LA OBJETIVIDAD.. __ 285

1 Las artes del espacio y del tiempo. -La duplicidad de la creación artística. Apolínea y dionisíaca. -Ingenua y sentimental. -Idealista y realista. -Típica e individualista. -Métodos y leyes esenciales. -Personalidad y legitimidad objetiva __ 285
2 Arquitectura griega y gótica. El templo helénico como plástica y estructura exterior. -Las funciones espaciales. La orientación unímica del gótico. -La estructura interior gótica como superación del espacio. La relación de la catedral gótica con su entorno __ 290
3 El fundamento religioso del arte. - El judaísmo desalmado.- El subjetivismo del Islam. - El arabesco __ 298
4 Lo individual. - Rubens, Bernini, Hals. - La esencia del barroco. - El ecléctico siglo 19. - El sentimiento del estilo en nuestro tiempo; la arquitectura venidera __ 304
5 La personalidad como profesión de fe del Occidente. - Individualismo y universalismo. - Sentimiento de lo infinito y personalidad. - Tristán y Hans Sachs. La metempsicosis india y Cristo. - La autorrealización. - La creencia en la inmortalidad y la doctrina del karma. - La doctrina de la predestinación y el concepto del sino; Spengler __ 317

IV. LA VOLUNTAD ESTÉTICA ............................................... __ 333

1 Lo infinito, la tensión anímica. - Volatilización del alma y actividad interior. - El arte como manifestación más general de la voluntad de forma. - Las mitologías. - “El hijo pródigo” como producto de la voluntad. ¬La obra de Dostoiewski; interpretación errónea de Volkelt. - No “libertad estética”, sino impulso interior. ¬El príncipe Myschkin y Thomas Buddenbrook __ 333
2 Caracteres repelentes como objetos estéticos. -Shylock y Rüdiger. -El problema de los valores adoptivos. - La Crucifixión de Matthias Grünewald __ 337
3 La “estética clásica”. -Sensualismo y psicología del arte; Müller-Freienfels y Groos. -La estetica intuitiva; Lipps. -La teoría musical de Schopenahuer como negación de su sistema. -“Contemplación estética” como despertar de una voluntad de forma __ 340
4 Kant y lo sublime. -La “armonía de las fuerzas anímicas” como dogma kantiano. - No la reacción sino la creación propia como causa de la vivencia. Confesiones de Berlioz, Nietzsche, Beethoven. -El drama musical de Wagner. El Un-Arte. - Las tres artes. - Drama musical y desencadenamiento motor; Egmont y Brunilda. - La obra de Wagner como expresión de lo más esencial del arte nórdico-occidental __ 344
5 Lo íntimo y lo afectivo. -Keller, Mörike, Raabe. -La tranquilidad de Grecia y la calma “occidental”. -Bleack House. “La más íntima”. - “Jürg Jenatsch”. Hermann Löns; Der Werwolf. -Knut Hansum. – El anhelo; E. Kolbenheyer y su Paracelsus __ 355
6 El arte como superación del mundo. - El traslado del centro de gravedad desde la voluntad religiosa a la estética. Wagner, Balzac. - Los “poetas de los trabajadores” y su traición al movimiento social. – Gerhart Hauptmann. -La Internacional del mestizaje. -El tipo de belleza del guerrero del frente. -Un nuevo sentimiento vital. - El venidero poeta de la Guerra Mundial __ 361

LIBRO TERCERO:
EL REICH VENIDERO

I. MITO Y TIPO ............................................................................371

1 Soñadores como hombres de realidades. -El sueño de Ícaro; Wieland. -El sueño del paraíso. -El sueño del poder mundial del judaísmo. - El sueño de Paul de Lagarde __ 371
2 El mito judío. - Los fariseos y la negación activa del mundo. - El parasitismo de la contra-raza. - El tipo desde José hasta Rathenau. -El sionismo. -La capa horizontal de la vida. -La teoría ortodoxa de la “nación” __ 376
3 Medios disciplinarios romanos. Doctrinas opuestas en la misma Orden. Pío IX sobre Bismarck y la destrucción de Alemania. -Voces “alemanas” sobre el derrumbe de Alemania. -La “Germania”. -El “Federalismo” de Konstantin Frantz. – La “justicia vengadora” por la defección”. -“Los lazos eclesiásticos son más sagrados que los del pueblo”. - La “mayor herejía”. - La misión de nuestra época __ 381

II. EL ESTADO Y LOS SEXOS .................................................. __ 393

1 Polaridad masculina y femenina. – Colectivismo sexual como consecuencia de la negación de la ley de los polos. Símbolos de la decadencia. - La “carencia de capacidad” de la mujer. – Reseña histórica __ 393
2 El Estado no se originó en la familia. -La asociación con fines guerreros como célula originaria del Estado. Egipto y su tipo. - El mandarín. - Las antiguas sociedades masculinas indias de los chatrias y de los brahmanes. Hélade; los efebos. -El pater familias de Roma. -La liga sacerdotal romana. -La caballería germánica. - El tipo del soldado alemán. - Otras sociedades masculinas __ 396
3 La Revolución francesa y la emancipación de la mujer. -La situación social en el siglo 19. -La asociación para el derecho al voto de la mujer. - La emancipación política de la mujer como fenómeno de decadencia. - Contra el “militarismo”. - Carencia de fuerza formadora de tipos en la mujer __ 402
4 La mujer y la ciencia. - La “ciencia” de las emancipadas. - Gobierno de la mujer y “Estado femenino”. – Derechos de las mujeres bajo Luis XVI. - América. - La “doble moral” del Estado masculino __ 405
5 El pensamiento individualista. -La negación de la idea del deber. -Libertad sexual. -Las metrópolis como escalón previo al “Estado femenino”. – La culpa del hombre __ 410
6 El hombre arquitectónico y la mujer lírica. - La diosa Freya. - La misión de la mujer: pureza de la raza y conservación de la raza. –Emancipación de la mújer de la emancipación femenina. -No nivelación sino delimitación orgánica __ 414
7 El Reich venidero: la creación de una liga de hombres. -El pensamiento intolerante del nuevo mito. – Goethe, Jesús, Ignacio, Bismarck y Moltke. -Voluntad y formación de tipos. -Formas venideras. – El nuevo mito. __ 418

III. PUEBLO Y ESTADO ............................................................. __ 425

1 Imperio, reino e idea del Estado. Roma y el Centro. -El Estado como forma vacía. -El funcionario público. La subversión de 1918. -El Estado como medio para la autoconservación. -Los legitimistas monárquicos y marxistas __ 425
2 Autoridad y tipo. -La anarquía de la libertad. -La libertad es posible sólo dentro del tipo. -La personalidad se identifica con el tipo. - Friedrich Nietzsche __ 429
3 Libertad e individualismo económico. - Tierra de labranza y de honor __ 431
4 Social y socialista. - Nacionalismo y socialismo. - Dinasticismo y democracia. - El socialismo del barón vom Stein. – El pueblo y la raza son superiores a las formas estatales. -El juramento sobre la nacionalidad (Volkstum). Un “pueblo de hermanos”. -El crimen de los viejos partidos políticos. -El aparato estatal imperfecto. -Una Orden Alemana. -Las elecciones cuantitativas de la democracia. -Abolición del derecho al voto secreto. -La quimera parlamentaria de la mayoría. -La abolición de la libertad de residencia como premisa más importante para la salvación. -La facilidad de las comunicaciones como posibilidad de destrucción de la ciudad mundial. – Imperio, república, reino __ 434

IV. EL DERECHO NÓRDICO-ALEMÁN ............................... __ 457

1 La adulteración de la idea alemana del derecho. - Autodefensa y protección del honor. - El “derecho” a la traición a la patria. - La dádiva como política social del liberalismo. - La preservación de los intereses de los intermediarios rapaces. El escarnecimiento impune del pueblo alemán. -Un nueva ley __ 457
2 Los antiguos conceptos germánicos del honor como ideas de derecho. -El Sachsenspiegel. -La penetración del derecho romano. – Denegatoria de Hutten. Las guerras de campesinos como rebeldía justificada; Lutero. -El estamento de los caballeros como “sindicato”. -El corpus iuris canonici. -El derecho de los lombardos, el derecho sajón, derecho de Lübeck __ 460
3 Derecho y política. -Derecho y delito como problema racial. -Justicia formalista. -La economía sin honor carece de la idea de justicia. – Protección de la raza como supremo dogma jurídico. - La índole del castigo por delitos deshonrosos __ 463
4 Naturaleza del trabajo y de la propiedad. -Razonamiento esquemático y ligado a la sangre. -La propiedad como trabajo acumulado. -Huelga y Aussperrung. -Límites y valor eterno del concepto de propiedad. - El envenenamiento marxista de esta idea __ 471
5 El dominio del dinero. - La economía como “destino”. - Destierro y proscripción. - La fundamentación de una nueva nobleza. - El hijo natural. – El nuevo mito como premisa de un nuevo derecho económico. ¬La idea jurídica y la legitimidad natural material. - Hundimiento y renacimiento __ 477

V. IGLESIA NACIONAL Y ESCUELA ALEMANAS ........... __ 487

1 Los dogmas coaccionadores como tradición judía. -Pueblo, Estado, Iglesia. Superación del Antiguo Testamento. - El Quinto Evangelio. - La esencia de Cristo. - El Evangelio de Marco. - Fraude piadoso..... “ __ 487
2 El amor como siervo del honor nacional. - La incitación popular por el juramento sacerdotal. - La forma exterior de una Iglesia nacional alemana. - El movimiento católico antiguo; Bismarck. - El protestantismo en peligro. - Las comunidades de culto germánicas. El sueño germánico desde Odin hasta Lutero. -Del mito de la nacionalidad surge la forma de las Iglesias Alemanas __ 493
3 Modificación de los ritos eclesiásticos. -Crucifixión y heroicidad. -La vieja imagen de Cristo. -Los monumentos a los guerreros como lugares de peregrinaje del futuro. - Los héroes de la Guerra Mundial como mártires de una nueva fe. El maestro Eckehart y el soldado alemán bajo el casco de acero __ 500
4 La transformación de la idea del amor. -La crianza de la nobleza del alma. La esencia de la lealtad genuina. - La religión de Jesús; Herder __ 504
5 La educación como formación del carácter. -Los diferentes tipos de escuela. -Libre investigación y libertad de enseñanza, -La historia como valoración; confesiones jesuíticas. -Hundimiento del “esclarecimiento” liberal __ 510
6 La valoración antitética del genio. – Kant y Goethe a la luz de la “ciencia” jesuítica. -Proscripción del sentimiento nacional hasta la actualidad. -La lengua materna y el régimen de estudios jesuítico. - ¡Decisión intransigente __ 517

VI. UN NUEVO SISTEMA DE ESTADOS ............................. __ 517

1 Política interior y exterior. -El camino hacia el Este; Heinrich el I.-Polacos y checos. -La decadencia racial de Francia. -El pueblo de 100 millones. -El ejército de guerra de color. -El actual tipo alpino; Lapouge. - Pan-Europa como Galo-Judea. - El “sentido” de la historia. - La Europa Central alemana. - El esquematismo en la política exterior como peligro para el pensar orgánico __ 517
2 Asia oriental, un centro de la política mundial. - La movilización de las razas de color por la Entente. - Las sublevaciones en colonias inglesas y holandesas. La mano de Moscú en Asia. - Cantón. - Estática confuciana de la vida __ 523
3 La intervención de Europa en China en el siglo 19. -El cercamiento del Japón. - La guerra del opio. -Inglaterra y el judaísmo. - La revolución democrática china; Sun-Yat-Sen __ 528
4 El británico no es un mercachifle; Germains. – La India antigua y moderna. Gandhi, Tagore, Vasvani. – El nacionalismo indio, un reflejo de Europa. -El británico como elemento aglutinante de la población india. - El movimiento de lucha moslemítico. – Suez, Gibraltar __ 534
5 El despertar negro. Etiopía, Markus Garvey. África del Sur. -Los EE.UU. como exigencia nórdica.-Solución del problema amarillo, negro y judío. -No ampliación sino concentración. -Renuncia a las Filipinas __ 539
6 China para los chinos. - El sistema estatal nórdico: divorcio orgánico de las razas __ 543

VII. LA UNIDAD DE LA ESENCIA ......................................... __ 549

1 Unidad de pasado, presente y futuro. -Odín como figura perecedera y símbolo eterno. -Su renacimiento en Ulfilas, Eckehart, Bach. -La fuerza para morir. – Los francos en la Galia. ¬Omni-Alemania __ 549
2 La “verdad absoluta”, la antigüedad y el pensamiento germánico. “-Verdad parcial” nacional (völkisch). -Apariencia, mentira, error, pecado. - El “saber” de una raza __ 552
3 “Lo fecundo sólo es verdadero”. - El valor de la hipótesis. - La mentira como enfermedad del germano y como elemento vital del judío. – Unidad de mito, relato de maravilla, leyenda y filosofía __ 555
4 Leibniz como anunciador de la verdad orgánica. -Herder, el “humanista” y proclamador del alma alemana; el valor intrínseco de la nacionalidad. - Nietzsche, Ranke. -Afirmar y profesar. - El centro de la bienaventuranza __ 558
5 La neo-escolástica de la escuela universalista. - Humanidad, círculo cultural, nacionalidad (Volkstum). ¬La misteriosa “plenitud de difusión” (Ausgliederungsfülle). -Alma racial, nacionalidad, personalidad, círculo cultural. -Contra la tiranía de los esquemas racionales __ 562
6 La pugna de 1914. - El naciente mito de la sangre. - La revolución mundial racial. - La idea “Alemania”. - La Bandera. - La estructuración del futuro __ 565

SEMBLANZA DE ALFRED ROSENBERG

«El proceso ha sido realizado por lo menos un año demasiado temprano. Entretanto se han encontrado gran cantidad de otros documentos. Hoy ya no condenaríamos a Rosenberg».
ROBERT KEMPNER. Judío “alemán”. Fiscal suplente de USA en el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg. [Cfr. Otto Bräutigam-So hat es sich zugetragen (Así aconteció), Ed. Kolzner, Würnzburg, Alemania, 1968]

Rosenberg nació en Reval, Estonia, una de las antiguas provincias bálticas de colonización alemana. Era, por lo tanto, uno de los numerosos alemanes de frontera y del exterior —Volksdeutscher— que han tenido una vivencia tanto más consciente de su alemanidad cuanto que estaban en contraste con su entorno. Allí cursó sus estudios, dedicándose simultáneamente con gran talento y vocación a las artes plásticas y a la arquitectura. Siendo aún estudiante secundario fue distinguido con diversos premios. Después de finalizar el Politécnico en Riga, visitó por primera vez Alemania: Berlín, Dresden, Münich y — estudiante de arte— siempre en primer lugar las pinacotecas, así como cuando en 1914 llegó a París, su primera peregrinación lo llevó al Louvre.
Al poco tiempo de su regreso estalló la guerra. Rosenberg se había trasladado a San Petersburgo y luego a Moscú para completar sus estudios, diplomándose de arquitecto con un brillante trabajo que le valió la invitación de integrar el estudio del famoso arquitecto profesor Klein en la metrópoli rusa, pero declinó para volver a Reval. Allí fue decisivo y característico para su destino el discurso que el 30-11-1918 pronunció en un gran salón por él alquilado, sobre el tema: “la cuestión judía”, identificando (tal como había podido comprobar) judaísmo con bolchevismo. Finalmente encontró el camino desde su hogar báltico rusificado a la patria alemana, cuyo aciago destino hizo que “...un hombre totalmente entregado al arte, a la filosofía y a la historia, que nunca había pensado mezclarse en política”, tuviera la más directa participación política en los días venideros.
Se presentó en la redacción de la revista combativa dirigida por el ardiente patriota Dietrich Eckart, Auf gut deutsch! [¡En buen alemán! N. del T.] con las palabras: “¿Necesitáis un combatiente contra Israel?”. Tomó contacto con la comunidad política y la camaradería de otros que pensaban como él, el pequeño grupo del DAP [Deutschen Arbeiter Partei - Partido Alemán de los Trabajadores. N. del T.] y en una visita que Adolf Hitler hizo a Dietrich Eckart, Rosenberg conoció al hombre del que dijo después del fracasado putsch de noviembre de 1923 (en el que también participó exponiendo su vida en las primeras filas): “En los campos de batalla en Francia, ante miles de sus amigos y enemigos, ante el Tribunal, en todas partes, él siguió siendo idéntico a sí mismo: el Führer, el hombre que encarnaba el anhelo de los mejores, que dio expresión a sus ansias hasta llegar a la acción, y más allá de la acción”.
Con el propósito de aglutinar a los nacionalsocialistas y mantener viva la fe mientras durase el encarcelamiento del Führer y la prohibición del NSDAP, junto con Julius Streicher y Hermann Esser el 1 de enero de 1924 fundó la Grossdeutsche Volksgemeinschaft.[Comunidad Popular Gran-Alemana. N. del T.]
En 1928 escribe EL MITO DEL SIGLO 20 (tenía sólo 35 años) que, publicado en millones de ejemplares, tuvo una repercusión enorme y suscitó grandes polémicas.
Ya el Nacional socialismo en el poder, como Reichsleiter ejerció por encargo especial del Führer la supervisión general sobre la totalidad de la difusión de la Weltanschauung nacional socialista. Durante la guerra mundial 1939-1945 fue ministro de los territorios ocupados del Este. En enero de 1943, en ocasión de su quincuagésimo natalicio, Hitler le dirigió un mensaje de congratulación en el que declaró que Rosenberg había sido el único entre sus colaboradores que en cuestiones fundamentales siempre había finalmente probado tener razón. Cabe recordar que ya en 1937 había sido honrado con la máxima distinción al serle conferido el Premio Nacional Alemán para el Arte y las Ciencias. En presencia de Hitler, el ministro Goebbels leyó entonces la fundamentación: “Como primero entre los vivientes, el Führer otorgó el Premio Nacional Alemán para el Arte y las Ciencias al Pg [Parteigenosse: compañero del Partido. N. del T.] Alfred Rosenberg. Alfred Rosenberg contribuyó con sus obras en medida descollante a fundamentar y afianzar científica e intuitivamente la concepción del mundo del Nacionalsocialismo. En una lucha incansable por mantener la pureza de la concepción nacionalsocialista se ha conquistado méritos especiales. Recién un tiempo posterior podrá apreciar plenamente cuán profunda es la influencia de este hombre sobre la estructuración espiritual y cosmovisional del Reich Nacionalsocialista. El Movimiento Nacionalsocialista y más allá de él, todo el pueblo alemán celebrarán con la más profunda satisfacción que el Führer distingue en Alfred Rosenberg a uno de sus co-combatientes más antiguos y más fieles, mediante el otorgamiento del Premio Nacional Alemán para el Arte y las Ciencias”.
Aún después de la tragedia de 1945 y ante el tribunal erigido por sus enemigos mortales para asesinarle, Rosenberg mantuvo con su invariable firmeza los principios de siempre... y subió sonriente al cadalso. [Corresponde señalar que la forma de ejecución consistió en la muerte por estrangulamiento en lugar del método usual de ruptura de la cervical. Este procedimiento sádico de los asesinos judeo-demomarxistas daba una vez más la razón a la lucha nacionalsocialista de Alfred Rosenberg. N. del E.].
Alfred Rosenberg —como todos sus gloriosos y abnegados camaradas— murió por un mundo nuevo determinado por EL MITO DEL SIGLO 20, es decir, el Mito de Adolf Hitler de la Sangre y del Honor, del Trabajo y de la Libertad.

JUICIOS SOBRE “EL MITO DEL SIGLO 20”

“Los mejores medios auxiliares para ello (para la educación doctrinaria del NSDAP), son las clásicas obras de nuestro Führer, Mein Kampf y EL MITO DEL SIGLO 20 de Rosenberg”.
OTTO GOHDZS * Miembro del Reichstag Jefe de Adoctrinamiento del Reich
*Der Schulungsbrief [Carta de Adoctrinamiento, N. del T.], Marzo de 1934, Fase. 1, p. 15.

“Una obra clásica de cosmovisión... Alfred Rosenberg reune en su persona al docto poli-historiador, al agudo pensador lógico, al artista que siente y plasma intuitivamente y al apasionado político con voluntad de poder. Lo que otorga a esta obra su especial encanto es la combinación de una cierta universalidad de los puntos de vista y una ingeniosa arquitectónica de la estructura y una forma lingüistica impresionante, aunque con frecuencia de la índole de palabras-impacto... No solamente lectores jóvenes, sino también maduros sienten algo de esta fuerza magnética. Yo mismo pocas veces en los últimos años he leído un libro con tanto suspenso como éste, lo que no se explica solamente por la índole saturada de vida y apasionada de esta erudicción... Con arrebatadora fuerza profética y con ardientes colores de artista dibuja Rosenberg su germánica visión del mundo, de la religión y de la Iglesia. La imagen de ensueño que pone ante nuestros ojos muestra una incondicional consecuencia y una arquitectónica acabada”.
FRIEDRICH HEIBER ** Dirigente del Movimiento episcopal, adversario declarado.
** Hochkirche. [Iglesia Episcopal, N. del T.]. Cfr. Nationalsozialistische Monatshefte [Cuadernos Mensuales Nacionalsocialistas, N. del T.]

“EL MITO DEL SIGLO 20: EL LIBRO DEL HONOR ALEMAN. Un tesoro de conocimientos, como a un pueblo probado en sufrimientos sólo en raros momentos de su historia le es obsequiado”.
VOLKISCHER BEOBACHTER*** Diario Oficial del NSDAP
*** El Observador Popular. [N. del T.]

“¡El libro del honor alemán! Estamos en la entrada de un nuevo siglo. Alfred Rosenberg escribió en su MITO DEL SIGLO 20, con concluyente inexorabilidad el programa filosófico-cultural para la Nueva Alemania. El que haya leído Mein Kampf de Hitler y EL MITO DEL SIGLO 20 de Rosenberg perderá las últimas escorias de un pasado liberal y será totalmente libre y espiritual, totalmente erguido y desde el fondo de su ser gozoso y esperanzado, portador del porvenir”.
HANNS JOHST Presidente de la Academia de Poetas

TEXTO DE PRESENTACIÓN DEL EDITOR ALEMÁN

EL MITO es una visión grandiosa de psicología racial que nos transmite conocimíentos fundamentales de índole filosófico-religiosa, filosófico-cultural y de historia de la humanidad, en una plenitud casi abrumadora que, lisa y llanamente, enseña una nueva historia mundial. Rosenberg se acredita en su obra, sostenida por un estupendo saber, como un pensador genial y un visionario dotado de excepcionales condiciones, que con la mirada infalible de sus claros ojos retrospectivamente atraviesa la niebla de milenios, y luego, mirando nuevamente hacia adelante, señala el único camino justo hacia el porvenir.
EL MITO DEL SIGLO 20 es el Mito de la Sangre, que bajo el signo de la svástica desencadena la revolución mundial racial, es el despertar del alma racial. que después de largo sueño pone fin victoriosamente al caos racial.

A NUESTROS LECTORES

Al encontrarnos frente a la tarea de traducir EL MITO DEL SIGLO 20 de Alfred Rosenberg, tuvimos plena conciencia de la responsabilidad asumida, ya que se trata de la máxima obra histórico-filosófica del Nacionalsocialismo, del texto básico para la cabal comprensión de la visión del mundo que encierra en sí la certeza de un futuro venturoso para los pueblos. Nuestra norma fue, como hasta ahora —pero llevada a un grado quizás mayor—, la fidelidad al texto original, aún cuando el castellano de la traducción pudiera no ser siempre totalmente ortodoxo. El autor usa un lenguaje extraordinariamente denso, expresivo, plástico, y a fin de ser comprendido por toda persona culta no utiliza términos técnicos ni extranjeros, sino las expresiones correspondientes en el alemán corriente, para lo que, por cierto, pudo valerse de las posibilidades únicas que ofrece el idioma alemán, que es viviente y permite la construcción ilimitada de nuevas palabras, lo que hace posible expresar también nuevos pensamientos con toda precisión. En consecuencia, no se extrañe, por lo tanto, el lector, sí encuentra palabras, conjuntos de palabras o construcciones no muy usuales en nuestra lengua, pues puede tener la plena seguridad de que no se ha procedido con ligereza al usarlos, sino ponderando cuidadosamente y con la consulta de bibliografía autorizada. Por otra parte, se está operando un cambio en el modo de traducir, imponiéndose cada vez más la traducción que no ve ya su meta en una versión interpretativa lingüísticamente inobjetable desde el punto de vista académico, sino que se ajusta al estilo del original, asegurando de esta manera una captación más exacta de las ideas y de la idiosincracia del autor.
Confiamos, por ello, que la presente traducción será vehículo idóneo para hacer llegar los pensamientos expuestos en EL MITO DEL SIGLO 20 a un amplio sector del mundo de habla castellana.

WALTER DEL PRADO
ADALBERTO ENCINA

INTRODUCCIÓN

La totalidad de las actuales luchas exteriores por el poder constituyen repercusiones de un desmoronamiento interior. Ya se han derrumbado todos los sistemas estatales de 1914, aun cuando en parte siguen subsistiendo formalmente. Pero se han desmoronado también ideas y valores sociales, eclesiásticos y de interpretación del mundo. Ningún principio rector que esté por encima de todo, ninguna idea superior a todo domina de un modo incontestado la vida de los pueblos. Grupo contra grupo, partido contra partido, valor nacional contra dogmas internacionales, imperialismo rígido contra pacifismo en expansión. La finanza envuelve con cuerdas doradas los Estados y los pueblos, la economía es nómade, la vida desarraigada.
La Guerra Mundial, como comienzo de una revolución mundial en todos los terrenos, ha puesto en evidencia el hecho trágico de que si bien millones ofrendaron su vida, esta ofrenda, no obstante, ha beneficiado a otras fuerzas distintas de aquellas por las cuales los ejércitos estaban dispuestos a morir. Los muertos de la Guerra son las víctimas de la catástrofe de una época devenida carente de valores, pero al mismo tiempo —y eso lo comienza a comprender en Alemania un número, aunque hoy todavía reducido, de seres humanos— los mártires de un nuevo día, de un nuevo credo.
La sangre que murió comienza a revivir. Bajo su signo místico está teniendo lugar una nueva estructuración celular del alma popular alemana. El presente y el pasado aparecen repentinamente en una nueva luz, y para el futuro surge una nueva misión. La historia y el objetivo del futuro no significan ya lucha de clase contra clase, no ya conflicto entre dogma eclesiástico y dogma eclesiástico, sino la controversia entre sangre y, sangre, entre raza y raza, entre pueblo y pueblo. Y esto significa: combate de valor anímico contra valor anímico.
La interpretación de la historia sobre base racial constituye un concepto que pronto será considerado lógico y natural. A ella sirven ya hombres meritorios. Otros podrán completar en un futuro no muy lejano la construcción de la nueva imagen del mundo.
Mas los valores del alma de las razas, que son las fuerzas impulsantes tras la nueva imagen del mundo, no han llegado a constituir aun conciencia viva. Alma, empero, significa raza vista desde adentro. E inversamente es la raza el lado externo de un alma. Despertar a la vida el alma de la raza quiere decir reconocer su valor máximo, y bajo su dominio atribuir a los otros valores su posición orgánica: en el Estado, en el Arte y en la Religión. Es este el deber de nuestro siglo: partiendo de un nuevo mito de la vida, crear un nuevo tipo humano. Ello requiere coraje. Coraje por parte de cada uno en particular, coraje por parte de toda la nueva generación, y hasta aun de muchas generaciones venideras. Es que el caos no es refrenado jamás por hombres sin coraje y jamás aun ha sido estructurado un mundo por cobardes. Quien quiera ir adelante, debe entonces también quemar puentes tras de sí. El que se dispone a realizar un largo peregrinaje, ha de abandonar viejos enseres. El que aspira al Bien más elevado, debe doblegar lo inferior. Y frente a todas las dudas e interrogantes, el hombre nuevo del Primer Reich Alemán venidero conoce una sola respuesta: ¡mas yo quiero!
Por numerosos que sean los que ya hoy aprueban en su interior más recóndito estas palabras, no puede, pese a ello, ser comprometida ninguna comunidad en las ideas y las conclusiones expuestas en este escrito. Constituyen confesiones absolutamente personales, no puntos programáticos del movimiento político al cual pertenezco. Este tiene su gran tarea peculiar y debe, como organización, mantenerse alejado de las controversias de naturaleza religiosa y político-eclesiástica, al igual que del compromiso con una determinada filosofía del arte o con un especial estilo arquitectónico. No puede tampoco, por consiguiente, ser responsabilizado de lo aquí expuesto. Inversamente, las convicciones filosóficas, religiosas, artísticas, pueden ser fundamentadas con real seriedad solamente sobre la premisa de la libertad de conciencia personal. Tal es el caso presente. Sin embargo, la obra no se dirige a seres humanos que viven y actuan felices y bien afirmados dentro de sus comunidades religiosas, sino a todos aquellos que interiormente se han desligado de éstas pero aun no se han abierto paso, luchando, hacia una nueva concepción del mundo. El hecho de que éstos se cuentan ya hoy en día por millones, obliga a cada camarada de lucha, mediante reflexiones más profundas, a ayudarse a sí mismo y a otros buscadores.
El escrito, cuya idea fundamental se remonta a 1917, ya había sido terminado en lo esencial en 1925, mas nuevos deberes del momento retardaron permanentemente su finalización. La posterior aparición de diversas obras tanto de camaradas de lucha como de adversarios exigieron luego el tratamiento de problemas antes relegados. De ninguna manera creo que aquí se tenga a la vista una realización acabada del gran tema que hoy en día nos ha sido planteado por el destino. Pero sí espero haber puesto en claro diversas preguntas y haberlas respondido en el contexto, como base para promover la venida de un día con el cual todos soñamos.

Munich, febrero de 1930.
El Autor.

 

PARA LA 3a TIRADA

¡Oh, camaradas de mi tiempo!
No preguntéis a vuestros médicos
y tampoco a los sacerdotes,
si os vais extinguiendo interiormente.
Hölderlin

La aparición del presente escrito ha provocado de inmediato una lucha de opiniones de la índole más vehemente. Si bien eran de esperar controversias intelectuales gracias a los problemas claramente formulados y a las expresiones conscientemente agudizadas, confieso abiertamente, empero, que ese odio concentrado con que tuve que enfrentarme, y esa tergiversación inescrupulosa de las exposiciones hechas por mí, tal como comenzaron, respondiendo parecería a una voz de mando, me han conmocionado; pero también me alegraron. Pues la salvaje, desenfrenada polémica especialmente de los círculos romanos, me ha demostrado cuán justificado es el juicio que en esta obra ha recaído sobre el principio romano-sirio. Siguiendo el método probado, de antigua data, se escogieron del voluminoso escrito determinadas conclusiones y formulaciones y se desarrollaron ante el lector creyente en la prensa romana, solamente escrita en alemán, y en panfletos, las “blasfemias”, el “ateísmo”, el “anticristianismo”, el “Wotanismo” del autor. Los mistificadores ocultaron que yo hasta llego a postular para la totalidad del arte germánico un punto de partida y un fundamento religioso, que con Wagner declaro que una obra de arte es religión representada en forma viviente. Se ocultó la gran veneración que en la obra se tributa al fundador del cristianismo; se ocultó que las exposiciones religiosas tienen el evidente sentido de ver a la gran personalidad sin los desfigurantes adimentos posteriores de diversas Iglesias. Se ocultó que presenté al Wotanismo como una forma religiosa muerta (pero que, naturalmente, tengo gran respeto por el carácter germánico que dio vida a Wotan lo mismo que a Fausto), y se me atribuyó en forma mendaz e inescrupulosa la intención de volver a introducir el “culto pagano de Wotan”. En fin, no hubo nada que no fuera desfigurado y adulterado; y lo que aparecía correctamente trascripto, recibía un matiz totalmente distinto por ser arrancado del contexto. Sin excepción, por ser incontestables, la prensa romana dejó de lado todas las comprobaciones históricas; sin excepción todos los razonamientos que conducían a determinadas concepciones fueron distorsionados, callándose, además, las fundamentaciones de las exigencias formuladas. Los prelados y los cardenales movilizaron las “masas creyentes”, y Roma, que con el marxismo ateo, es decir, con el apoyo del poder político de la subhumanidad (Untermenschentum) lleva una lucha de aniquilamiento contra Alemania, también con el sacrificio de las masas católicas alemanas mismas, tuvo el descaro de vociferar repentinamente acerca de una Kulturkampf. Las disquisiciones de esta obra, que por su forma y su contenido, por cierto, están por encima del nivel cotidiano, no fueron materia de una crítica objetiva y, por lo tanto, satisfactoria, sino utilizadas para la lucha diaria más desenfrenada. No contra mí solamente -esto no me hubiera afectado-sino también contra el Movimiento Nacionalsocialista al que pertenezco desde su comienzo. A pesar de que en la Introducción y también en la obra misma he declarado expresamente que un movimiento político, que abarca muchas confesiones religiosas, no puede solucionar problemas de naturaleza religiosa o de filosofía del arte, que por consiguiente mi profesión de fe en una visión del mundo es personal, a pesar de todo ello, los oscurantistas hicieron todo lo que podían para distraer la atención de sus propios crímenes políticos cometidos contra el pueblo alemán y de lamentarse una vez más por la “religión amenazada”; no obstante que la genuina religión no estuvo ni está amenazada más que por la promoción sistemática del marxismo á través del Centro, dirigido por prelados romanos. El Movimiento Nacionalsocialista no ha de practicar ninguna dogmática religiosa, ni en pro ni en contra de una confesión, pero el hecho de que se quiere negar a una persona que participa activamente de la vida política el derecho de defender una convicción religiosa que contraría a la romana, muestra hasta qué punto ya ha crecido el amordazamiento espiritual. Según la valoración de la dogmática romana se juzga la aceptabilidad de la actividad en el campo nacional, en lugar de que tal exigencia prepotente se presentase de entrada como psicológicamente imposible. Un intento sin duda serio de depurar la personalidad de Cristo de aditamentos no cristianos -paulinos, agustinianos y otros-, tiene como consecuencia en los beneficiarios reinantes del falseamiento de la figura espiritual de Jesucristo, una manifestación unánime de furor, no porque hubieran sido afectados altos valores religiosos, sino porque una posición de poder político, obtenida mediante la provocación de la angustia anímica de millones, aparecía amenazada por un orgulloso despertar. Las cosas se presentan de manera tal que a la Iglesia romana, que no sintió temor ante el darwinismo y el liberalismo, dado que los vio solamente como intentos intelectualoides, sin fuerza para crear comunidad, el renacimiento nacionalista del ser humano alemán -que ha perdido la vieja interrelación de valores por la conmoción de 1914-1918-, empero, se le aparece tan peligroso por el hecho de que amenaza generar un poder formador de tipos. Esto lo husmea ya desde lejos la casta sacerdotal reinante, y precisamente porque ve que este despertar se esfuerza por fortalecer todo lo noble y orgulloso, por eso su alianza con la subhumanidad roja es tan estrecha. Esto sólo cambiará cuando el frente alemán se muestre victorioso; en esta hora Roma tratará de obtener como “amigo” lo que como enemigo no pudo llevar a cabo. Mas perseguir estas posibilidades no está dentro del marco de este libro; aquí se trata por consiguiente, de hacer surgir como por un trabajo de cincel, los tipos espirituales, resultantes de la toma de conciencia de los seres humanos empeñados en la búsqueda, además del despertar del sentimiento por los valores y de la aceración de la resistencia del carácter frente a todas las seducciones enemigas. Toda la excitación alrededor de mi escrito ha sido tanto más significativa cuanto que no fue vertida palabra alguna para distanciarse de las injurias a los grandes alemanes, lo que desde hace tiempo pertenece a la labor literaria de los jesuitas y sus secuaces. Se promovieron calladamente los insultos a Goethe, Schiller, Kant y otros, no se hizo objeción alguna cuando los abremarcha de Roma vieron su misión religiosa en evitar la formación de un Estado nacional alemán; cuando en asambleas pacifistas católicas se exigía rehusar el saludo al soldado alemán; cuando religiosos católicos osaron negar públicamente las acciones de los francotiradores belgas y culpar a los soldados alemanes del asesinato de sus camaradas, a fin de contar con un pretexto para la persecución de los belgas; cuando, completamente acorde con la propaganda francesa, el ejército nacional alemán fue acusado de la profanación de altares y hostias, cometida en iglesias belgas. Contra estas conscientes profanaciones de la alemanidad, del honor de sus defensores caídos y vivientes, no se ha alzado ningún obispo ni cardenal alguno; pero sí se produjo por parte de éstos un violento ataque tras otro contra el nacionalismo alemán. Y si esto se denunciaba públicamente, los grupos romanos políticos y religiosos proclamaban su sentir nacional.
La Iglesia romana de Alemania no puede negar su plena responsabilidad por la labor devastadora del pueblo de sus numerosos clérigos pacifistas, ya que en otros casos en que sacerdotes católicos honorables hallaron palabras de genuina voluntad nacional alemana, les impuso sin más la prohibición de hablar en público. Existe, por tanto, un trabajo político-ideológico realizado sistemáticamente, que puede ser probado, para robar al pueblo alemán su orgullo por los defensores de la Patria de 1914, para profanar su recuerdo y para enlodar la ardiente voluntad de amparar al pueblo y a la Patria. Constatar esto lo exige la más elemental veracidad; cómo los creyentes se entienden con su autoridad eclesiástica, es cuestión de su propia conciencia. Pero no es el caso de que ellos, a fin de silenciar conflictos nacientes, puedan presentar los hechos incontrovertibles simplemente como deslices, sino que se trata de armarse de valor para la defensa precisamente contra la política de las más altas instancias eclesiásticas. Ahora bien: si estas fuerzas nacientes, además de ello, reconocen toda la antítesis de la cosmovisión o no, podrá quedar como su propio asunto. Lo importante es que despierte la seria voluntad de defender el honor nacional alemán, no solamente contra los marxistas sino de la misma manera, es más, con mayor acritud aun, contra el Centro y sus aliados eclesiásticos, como propulsores del marxismo. Soslayar también este punto, no haría más que poner de manifiesto una mentalidad no-alemana.
No entraré a considerar en forma pormenorizada aisladas voces antagónicas. Anotaremos solamente para caracterizar los métodos inescrupulosos, que el jesuita Jakob Nötges tiene la audacia de afirmar entre otras cosas que la protección del idioma materno pertenece al “régimen católico”, a pesar de que precisamente su Orden ha sido la más sangrienta adversaria del derecho a la lengua materna; que el amor al pueblo y a la Patria es exigido por “todos los grandes teólogos moralistas”, cuando precisamente su Orden lucha contra el nacionalismo alemán; hasta que finalmente el cristiano amor al prójimo de este señor se descarga en las palabras: “Este báltico es luchador por la cultura como se es boxeador. El pobre hombre padece de la incurable angustia de la Plaza de San Pedro, que se manifiesta en furia y vociferación”. Luego se le da a Hitler el consejo de meterme “en un chaleco de fuerza”, ya que la exposición al frío ya no sirve: “para eso soportó demasiadas veces el invierno ruso”. Este odio rabioso del jesuita que por un golpe de sol romano ha perdido toda forma, es completado por otros miembros de la Orden mediante una lucha de índole contraria. El jesuita Koch, por ejemplo, ya se siente obligado a hablar también de un alma racial alemana, designa la vivencia tal como se desprende de El Mito como seria y honorable, para celebrar al final a Bonifacio como el más grande de los germanos. Esta forma de adulteración al cien por cien la encontraremos con frecuencia en el futuro, por haberse llegado a la convicción de que la difamación ya no surte efecto; por eso han de recibirse con especial prudencia también tales intentos “germánicos”. La destrucción del alma alemana es siempre la meta tanto de los apóstoles del azuzamiento como también de los maliciosos hombres de bien de la Sociedad de Jesus y sus compañeros de lucha. Ayer, hoy y mañana.
También en círculos evangélicos mi obra provocó una violenta conmoción. Innumerables artículos en diarios y revistas atestiguan que evidentemente tocó puntos muy sensibles. En sínodos evangélicos, en congresos de la Liga Evangélica, El Mito ocupó frecuentemente el lugar central del debate, y muchos folletos de teólogos protestantes dan testimonio de que se ha hecho sentir, nueva y profundamente, una pugna de valores en medio del luteranismo. Mi predicción de que los eclesiásticos evangélicos se comportarían frente al nuevo sentimiento religioso en forma similar a como antaño lo hizo dogmáticamente Roma ante la Reforma, lamentablemente se ha confirmado. Los teólogos y profesores que se alzaron contra mi escrito, en plena posesión de la “verdad evangélica”, tomaron por el camino más fácil: se limitaron simplemente a constatar la herejía de mis exposiciones, alabaron el “sentimiento nacional” —pero sin comprometerse—, se regocijaron por poder comprobar (presuntas) inexactitudes, y luego rechazaron.
Se me informó que en uno de esos sínodos, después de un informe de este tipo un sencillo pastor de blanca cabellera se levantó y declaró que no podía adherirse al orador, ya que era evidente que con la nueva ciencia racial Dios había encomendado a nuestro tiempo, un gran problema para su solución, al que todos nosotros debíamos dedicamos con sagrada seriedad! ¡Descubrámonos ante este hombre venerable! Indistintamente si su búsqueda da el mismo resultado que la mía, al honesto investigador adversario todo luchador verdadero le brindará respeto, pero no a los viejos custodios de dogmas que creen su deber el mantener sus posiciones a cualquier precio.
En conversaciones con teólogos eruditos pude comprobar siempre, por otra parte, lo siguiente: convenían conmigo en que la valoración histórica anímico-racial de la antigüedad era justa y que también la apreciación del hugonotismo era, sin duda, exacta. Pero cuando luego sacaba la conclusión final que, en realidad, también los judíos debían tener su carácter muy determinado, una representación de Dios ligada a la sangre y que, consiguientemente, esta forma de la vida y del espíritu nos era absolutamente extraña, entonces se alzaba como un muro entre nosotros el dogma del Antiguo Testamento; entonces aparecía repentinamente el judaísmo como una excepción entre los pueblos. ¡Muy seriamente sostenían que el Dios cósmico sería idéntico que las dudosas concreciones espirituales del Antiguo Testamento! Justamente el politeísmo hebraico fue elevado como modelo de monoteísmo. De la gran concepción original ario-persa del mundo, así como de su concepción cósmica de Dios, la teología luterana no había recibido conocimientos más profundos. A ello se agregó luego la veneración de Pablo, un pecado original del Protestantismo, contra el cual, como es sabido, ya Lagarde -atacado por la totalidad de la teología académica de su tiempo-, había luchado infructuosamente.
También los teólogos evangélicos repiten en todas partes, aun habiendo general asentimiento a la cosmovisión nacional (völkisch), la frase presuntuosa de la Iglesia romana: la valoración racial de los pueblos significa una anticristiana “idolatría” de la nacionalidad (Volkstum). Estos señores, sin embargo, pasan por alto al respecto que la posición de excepción que atribuyen a los judíos no representa otra cosa que idolatrar al pueblo parasitario hebraico, siempre enemigo nuestro. Esto les parece lógico y natural y tienen a bien igualmente pasar por alto al respecto que esta glorificación del judaísmo nos ha obsequiado en forma directa, al quedar liberada la faz impulsiva judía, ese envilecimiento de nuestra cultura y de nuestra política, contra el cual la actual conducción del Protestantismo ha demostrado ser incapaz de actuar y luchar con éxito precisamente gracias a esa actitud de idolatría hacia los judíos.
Produce aflicción que los representantes contemporáneos de la teología evangélica sean tan poco luteranos como para hacer pasar las ideas por las cuales Lutero comprensiblemente aun debía estar dominado, como dogmas por siempre inamovibles. La magna obra de Lutero fue, en primer término, la destrucción del exótico pensamiento sacerdotal, en segundo lugar, la germanización del Cristianismo. Pero la alemanidad naciente condujo después de Lutero todavía a Goethe, Kant, Schopenhauer, Nietzsche, Lagarde, y hoy se acerca a pasos agigantados a su total florecimiento. La teología evangélica asestaría al luteranismo genuino el golpe mortal si quisiera oponerse incondicionalmente al desarrollo ulterior de su esencia, Si D. Kremers, un dirigente de la Liga Evangélica, declara en un escrito que El Mito es “devorado” especialmente por la juventud académica, pone en evidencia de este modo que tiene plena conciencia de cuán intensamente actua ya la nueva vida en la joven generación protestante. Ahora bien: ¿no es más importante promover esta vida anímica arraigada en el pueblo, que mantenerse adicto interiormente a ídolos dogmáticos ya derribados hace tiempo? Esta joven generación, por cierto, no quiere sino contemplar la gran personalidad del fundador del Cristianismo en su auténtica grandeza, sin aquellos agregados deformantes que zelotas judíos como Mateo, rabinos materialistas como Pablo, juristas africanos como Tertuliano, o productos de poli-mestizaje sin firmeza moral como Agustín, nos han obsequiado como el más terrible lastre espiritual. Ellos quieren comprender el mundo y el Cristianismo sobre la base de su naturaleza, captarlo partiendo de valores germánicos, su derecho lógico y natural en este mundo, pero que precisamente hoy en día debe de nuevo ser conquistado penosamente.
Si la ortodoxia en función no es capaz de comprender todo esto, no podrá sin embargo, cambiar el curso de las cosas, a lo sumo lo podrá retardar algo. Una gran época habrá encontrado así una vez más a una generación pequeña. Mas esta época, que de todos modos vendrá, reconoce el valor tanto de la Catedral de Estrasburgo como la de Wartburg, reniega en cambio del presumido Centro romano, lo mismo que del Antiguo Testamento jerusalemítico. Succiona de las raíces de la dramaturgia germánica, de su arquitectura y de su música, más fuerza que de las desconsoladoras narraciones del estéril y árido pueblo judío, reconoce más de un profundo simbolismo nacional dentro de la Iglesia católica, y lo conecta con la veracidad del luteranismo genuino. Reune bajo la gran cúpula de una visión del mundo anímico-racial todo lo individual en el organismo pleno de sangre de una esencialidad alemana.
Aquí el joven religioso evangélico debe marchar adelante, dado que sobre él no pesa aquella disciplina paralizante del alma que inhibe a los sacerdotes católicos. Hasta que haya madurado el tiempo en que también de entre éstos resuciten los rebeldes germánicos, y conduzcan la obra del monje Roger Bacon, del monje Eckehart, hacia la libertad de la vida práctica, tal como, dándoles el ejemplo, lo han vivido, sufrido y luchado con anterioridad los otros grandes mártires del Poniente.
Por parte del lado nacional, El Mito por temor al Centro, fue silenciado medrosamente. Sólo unos pocos osaron defender sus razonamientos. Pero la crítica negativa desde este sector consistió casi siempre en imputarme querer llegar a ser el “fundador de una nueva religión”, y que en este aspecto había fracasado. Ahora bien: en el capítulo sobre la Iglesia Nacional (Volkskirche) he rechazado de antemano esta imputación; de lo que se trata hoy, junto a la fundamentación de la interpretación racial de la historia, es de poner uno frente al otro los valores del alma y del carácter de las diferentes razas, pueblos y sistemas ideológicos, estructurar para la alemanidad una jerarquía orgánica de estos valores y perseguir las manifestaciones de la voluntad del germanismo en todos los campos. El problema es, por consiguiente: promover, contra la confusión caótica, una orientación única de las almas y de los espíritus e incluso señalar las premisas de un renacimiento general. Según esta intención debe ser medido el valor de mi obra y no por la crítica de aquello que de ninguna manera me propuse realizar, lo que será cometido de un reformador, que recién podrá surgir de una generación que ya posea claros anhelos. Las voces del exterior son, en conjunto, más objetivas que el eco en Alemania de los círculos necesitados de reformas. Pero más importante que todo esto son los numerosos asentimientos provenientes de los más diversos países, y ante todo de aquellos alemanes que han tomado conciencia cabal de la actual gran hora decisiva espiritual tanto de Alemania como también de todos los pueblos de Occidente. Los problemas ante los cuales nos encontramos colocados nosotros también están ante la puerta de las otras naciones, solamente que a nosotros un duro destino nos obliga a una rendición de cuentas más sincera y a tomar un nuevo camino, pues de otro modo, junto con el colapso político, se produciría necesariamente también la catástrofe anímica, y el pueblo alemán desaparecería de la historia como verdadero pueblo. Un genuino renacimiento, empero, no es nunca obra de la política de poder solamente, mucho menos aun un problema de “saneamiento económico”, como lo creen presumidas cabezas huecas, sino que significa una vivencia central del alma, el reconocimiento de un valor máximo. Si esta vivencia se transmite millones de veces de hombre a hombre, si finalmente la unificada fuerza del pueblo se coloca ante esa transformación interior, entonces Ningún poder del mundo podrá impedir la resurrección de Alemania.
El campo democrático-marxista había tratado primeramente de no dejar que se propagase la obra, mediante su silenciamiento total. Pero, luego viose obligado a tomar posición. Dicha gente atacó así el “falso socialismo” que presuntamente sería enseñado en esta obra, en perjuicio de la clase trabajadora. El “verdadero” socialismo de la socialdemocracia al parecer consiste —sin preocuparse por una literal esclavización de todo el pueblo durante muchos decenios, debido a la continuada pignoración de todos los valores aun existentes— en proseguir con la sumisión a los dictados de la finanza internacional. El “verdadero” socialismo estriba, asimismo, en continuar dejando librado, sin freno alguno, al productivo y decente pueblo alemán a una infame propaganda fílmica y teatral, que solamente conoce tres tipos de héroe: la prostituta, el rufián y el criminal. El “verdadero” socialismo del grupo dirigente marxista seguramente consiste en que el hombre común al realizar un mal paso va a parar al presidio, en tanto que los grandes defraudadores permanecen sin sufrir condena alguna, tal como ya fue hasta ahora práctica aceptada por los sectores influyentes relacionados con la democracia y la socialdemocracia. El marxismo en su totalidad, como no era posible de otro modo, ha probado ser el disolvente de toda comunidad orgánica en favor de instintos nómades extraños, por lo cual debe conceptuar a una nueva fundamentación y arraigo de un tal sentimiento socialista popular formador de estilo, como un ataque a su existencia.
El marxismo y el liberalismo se encuentran hoy en día a lo largo de todo el frente en desordenado combate de retirada. Durante muchos decenios era considerado como especialmente progresista hablar solamente de “humanidad”, ser ciudadano del mundo y rechazar el problema racial como anticuado. Ahora todas estas ilusiones no sólo están acabadas políticamente, sino que también la cosmovisión que las
fundamenta está resquebrajada, y no pasará mucho tiempo más, para que en las almas de los conducidos y seducidos aun medianamente sanos, se derrumbe completamente. Acorralado, el marxismo “científico” no tendrá otra salida que intentar la prueba de que ¡también Karl Marx reconoció expresamente la influencia del pueblo y de la raza en el acontecer mundial! Esta misión, la de incorporar el irrefrenable despertar de la sangre del trabajador alemán a la ortodoxia marxista, que durante decenios atacó furiosamente el “desvarío racial”, la emprendió entre otros cometidos la “Educación Socialista”. Una tentativa que por sí misma caracteriza el catastrófico derrumbe espiritual interno, aunque después de la legitimidad admitida a regañadientes del punto de vista racial en sí, se afirma que Marx descartó el “fetichismo racial”. Lo que es lógico y natural, de otra manera hubiera debido trasladarse a Siria como maestro, adonde en verdad pertenece. Reconocer esto y erradicar el materialismo marxista y la retaguardia capitalista financiera como una planta extraña sirio-judía de la vida alemana, esa es la gran misión del nuevo movimiento alemán de los trabajadores, que de esta manera conquistará el derecho de ser enrolado en la conducción del futuro alemán.
Nosotros, por nuestra parte, no negamos en absoluto muy diversas influencias: paisaje, clima y tradición política; pero todo esto es sobrepasado por la sangre y el carácter ligado a la sangre. De la recuperación mediante la lucha de esta jerarquía, se trata.
Restablecer la natural espontaneidad de la sangre sana, este es quizás el más alto objetivo que un ser humano puede hoy proponerse; simultáneamente, esta comprobación atestigua la triste situación del espíritu y del cuerpo, ya que tal acción ha llegado a ser una necesidad vital. Una contribución a esta venidera gran acción liberadora del siglo 20 debía ser el presente escrito. La sacudida de muchos que ya están despertando, pero también de los adversarios, ha sido la consecuencia deseada. Espero que la controversia de un nuevo mundo en formación con los viejos poderes se extienda cada vez más, penetre en todos los terrenos de la vida, genere fecundando siempre algo nuevo, ligado a la sangre, orgulloso, hasta el día en que estemos en el umbral de la plena realización de nuestro anhelo por una vida alemana, hasta la hora en que todas las fuentes palpitantes se reunan en una gran corriente del renacimiento nórdico-alemán.
Es este un ideal digno de ser enseñado y vivido. Y esta vivencia y esta vida solamente es reflejo de una eternidad presentida, la misión misteriosa en este mundo, en el cual hemos sido puestos para llegar a ser lo que somos.

Munich, octubre de 1931.
A. R.

 

PARA LOS 500.000 EJEMPLARES

En diciembre de 1936 la tirada de El Mito sobrepasó el medio millón de ejemplares. Es éste un hecho que ya no puede ser designado con la palabra “éxito literario”, más bien muestra que mi obra ha llegado a constituir un pedazo de vida del pueblo alemán, que ha tomado posesión interior de millones que tuvieron el valor de arrojar lejos de sí lo perimido, a fin de marchar valerosamente hacia un nuevo futuro.
He vuelto a revisar ahora nuevamente el escrito y no he tenido casi nada que corregir. Las formulaciones tales como fueron asentadas en tiempos de la más encarnizada lucha política, han atestiguado su profunda justificación actual. Solamente en el plano de lo político-estatal en la actualidad fueron superados en parte algunos aspectos, por lo que se efectuaron los ajustes correspondientes.
Mayor fundamentación encontraron los pensamientos formulados en El Mito en disertaciones posteriores, que han sido recopiladas en dos volümenes: Blut und Ehre [Sangre y Honor. N. del T.] y Gestaltung der Idee [Plasmación de la Idea. N. del T. -Ambas obras fundamentales serán publicadas oportunamente por EDICIONES ODAL. N. del Editor]. A mis adversarios romanos les he contestado en el escrito An die Dunkelmänner unserer Zeit [A los oscurantistas de nuestro tiempo. N. del T.] (Tirada: 680.000).
La transmutación decisiva de los espíritus y de las almas se produce en toda Alemania. A su servicio se halla hoy en primera línea, entre otros, El Mito del Siglo 20.

Berlín, enero de 1937.
A. R.